martes, 1 de diciembre de 2009

protestante.pretendiente

Desde aquel día no me sentía así.

Es de esas veces que te provoca una gran felicidad lo mas simple.
Y también, me di cuenta que compartir el tiempo contigo es importante, aunque por dentro, me muera de celos.

No se bien cual es mi situacion, no se bien que me molesta ahora y que no.
No se bien si puedo ser tu amiga, pues supongo que todo esto es parte del proceso de empezar a verte como tal, por que en realidad nunca lo hice.

Si, se bien que he escrito de ti mil veces, y mil son pocas, sin contar la infinidad de veces que pensé en ti por las noches, y las otras veces que llore. Aunque a decir verdad, no se si llore por ti, por el hecho, o por mi.

Podría tratarse de mi, al sentir pena y la habilidad de no poder hacer lo que debo por cambiar todo.
Pasaba muchas veces, de lunes a viernes, los martes y jueves.
Para darte cuenta de que alguien ya no te necesita tienes que ser fuerte, de otra manera terminas en mi mismo estado.

Pero volviendo a donde estaba, creo que se ha perdido la conexión entre nosotros, si bien, hoy estas sentado a un lado, se que físicamente te encuentras, pero tu mente esta ausente.
Tus ojos me ven de una manera superficial, tus oídos me escuchan sordamente, y muchas cosas mas de las que ya no quiero saber.

No se bien (después de todo esto) si anoche estuviste ahí. Créeme, he estado haciendo lo posible de mi parte, pero sigue siendo inútil. Espero de verdad que pronto te cures de esa ceguera..

1 comentario:

hanna dijo...

http://caminandoporeltecho.blogspot.com